Las playas de Tenerife tienen algo que cuesta explicar cuando formas parte de la isla. Están ahí, siempre. Tan cerca, tan accesibles, tan integradas en el día a día… que a veces se nos olvida lo que realmente son, un tesoro de la naturaleza.
Dicen que uno no valora lo que tiene, precisamente porque lo tiene. Porque deja de ser deseo y se convierte en costumbre. Y en ese proceso, sin darnos cuenta, le quitamos parte de su valor.
Con la costa de Tenerife pasa eso. Quien viene de fuera lo percibe al instante. Habla de contraste, de variedad, de una isla donde cada playa tiene su propia forma de ser. Y sin embargo, quienes vivimos aquí a veces lo damos por hecho, como si fuera normal tener tanta diversidad en tan poco espacio.
Pero no lo es.
Aquí puedes encontrar arena dorada, negra, callaos, zonas salvajes, otras más tranquilas, charcos naturales que dependen del mar, piscinas formadas por la propia roca volcánica o tramos donde el océano se muestra sin filtros.
Son lugares donde no todo está preparado… y quizá por eso se sienten más real todo.
La importancia de saber estar, cuidar, respetar, amar a nuestro planeta
Este post no va de enseñarte “las mejores playas” como si fuera una lista más. Va de algo distinto. Va de esos rincones costeros de Tenerife que, por una razón u otra, se te quedan dentro.
Porque no todos los lugares se viven igual. Algunos están pensados para ir, estar un rato y marcharse. Otros, sin embargo, piden algo más. Otra forma de estar. Más tranquila, más consciente.
Aquí no se trata solo de llegar, sino de saber mirar. De entender dónde estás. De moverte sin romper el equilibrio que hace que ese sitio siga siendo lo que es.
Al final, los lugares más especiales no son solo los más bonitos…
son los que siguen siéndolo con el paso del tiempo.
Rincones de la costa de Tenerife que merecen ser vividos
La costa de Tenerife no se recorre solo con los pies. Se recorre con tiempo, con curiosidad y, muchas veces, dejándote llevar más que buscando.
Hay lugares más conocidos, otros que pasan desapercibidos, algunos que sorprenden y otros que, sin hacer mucho ruido, terminan siendo los que más recuerdas.
Aquí no vas a encontrar una lista ordenada ni perfecta. Vas a encontrar una selección de rincones que tienen algo en común: no se olvidan fácilmente.
Algunos están más al norte, otros más al sur. Algunos son cómodos, otros no tanto. Pero todos tienen algo que los hace distintos.
Y eso… es lo que merece la pena descubrir.

Bocacangrejo un rincón costero auténtico
Bocacangrejo es de esos sitios que no llaman la atención desde lejos, pero cuando llegas… cambia. No hay grandes reclamos ni nada preparado para impresionar. Y sin embargo, tiene una forma muy particular de quedarse en la memoria.
Las casas de colores, el sonido constante del mar y esa cercanía tan directa con el agua hacen que todo se sienta más real, más cercano. Es un lugar pequeño, sin artificios, donde la vida parece ir a otro ritmo y donde no hace falta mucho más que estar.
No es un sitio de paso rápido. Es más bien de los que te invitan a parar un momento, a sentarte y a observar. Y muchas veces, sin darte cuenta, acabas quedándote más de lo que pensabas.
📍 Información útil antes de ir
– 📍 Ubicación: Bocacangrejo, municipio de El Rosario (Tenerife)
– 🗺️ Cómo llegar: Ir a “Bocacangrejo Tenerife” en Google Maps
– 🚗 Acceso: Se puede llegar en coche hasta el mismo núcleo
– 🅿️ Aparcamiento: Limitado, calles estrechas
– 🚶 Accesibilidad: Media (hay escaleras y zonas irregulares)
– 🌊 Baño: Depende mucho del estado del mar
– 🍽️ Servicios: No es zona turística, pocos bares o servicios cercanos
– 🏠 Ambiente: Residencial, vive gente del lugar
– 📸 Ideal para: Fotos, desconectar, paseo corto
– ⚠️ Importante: No es una playa convencional ni adaptada
– 🚨 Muy importante: Respeta el lugar, a las personas que viven aquí y el entorno. Son estos pequeños gestos los que hacen que sitios como este sigan siendo lo que son.
🧭 Qué te vas a encontrar al llegar
– Un pequeño núcleo de casas pegadas al mar
– Escaleras que bajan directamente al agua
– Ambiente tranquilo, sin masificación
– Poca infraestructura turística
– Sensación de lugar auténtico y poco alterado
👉 Si este rincón te ha dejado con ganas de más, aquí puedes descubrirlo con detalle:
🔗 Bocacangrejo, el pueblo del sur de Tenerife donde el mar marca el ritmo

EL Médano
El Médano es otro mundo dentro de la costa de Tenerife. Aquí todo se mueve. El viento, la arena, la gente… incluso el ritmo del lugar es distinto, como si la isla respirara de otra manera en este punto.
No es una playa para tumbarse sin más. Es un sitio vivo, donde el mar forma parte del día a día y donde siempre está pasando algo. Personas caminando, deportistas en el agua, gente que viene y va sin prisas, pero sin pausa, cada uno a lo suyo, pero todos compartiendo el mismo espacio.
El viento, que para algunos puede ser incómodo, aquí es parte de su identidad. Es lo que le da carácter, lo que lo diferencia y lo que hace que el lugar tenga esa energía constante que no se detiene.
Tiene ese equilibrio raro entre lo local y lo abierto, entre lo sencillo y lo activo. Entre quien viene a pasar el día y quien ha hecho de este lugar su rutina. Y por eso, quien llega… suele repetir.
📍 Información útil antes de ir
– 📍 Ubicación: El Médano, municipio de Granadilla de Abona
– 🗺️ Cómo llegar: Buscar “Playa El Médano Tenerife” en Google Maps
– 🚗 Acceso: Muy fácil, acceso directo
– 🅿️ Aparcamiento: Hay zonas, pero puede llenarse
– 🚶 Accesibilidad: Alta, paseo cómodo
– 🌊 Baño: Bueno, aunque con viento frecuente
– 🍽️ Servicios: Restaurantes, bares, tiendas
– 🏄 Ambiente: Muy activo, deportes acuáticos
– 📸 Ideal para: Pasear, ambiente, ver atardecer, deportes
– ⚠️ Importante: Zona ventosa, puede no ser para todo el mundo
– 🚨 Muy importante: Respeta el lugar, a las personas y el entorno. Son estos pequeños gestos los que hacen que sitios como este sigan siendo lo que son
🧭 Qué te vas a encontrar
– Una de las playas más vivas de Tenerife
– Viento constante que define el lugar
– Vistas a Montaña Roja
– Mezcla de gente local y visitantes
– Ambiente relajado pero activo
👉 Descubre en nuestro post del Médano detalles que te darán ganas de visitarlo:
🔗 El Médano, Tenerife: un pueblo costero con vida propia todo el año

Montaña Amarilla
Montaña Amarilla es de esos lugares que no se entienden del todo hasta que estás allí. No es una playa al uso ni un sitio pensado para pasar el día sin más. Es un paisaje. Uno de esos rincones donde la naturaleza muestra otra cara de Tenerife, más cruda, más geológica, más auténtica.
El color lo dice todo. Esos tonos amarillos y rojizos que contrastan con el azul del Atlántico no son casualidad. Son parte de su historia volcánica, de cómo se formó y de cómo el mar ha ido modelando este lugar con el paso del tiempo.
Aquí no vienes solo a ver. Vienes a recorrer, a subir, a mirar desde arriba y entender la dimensión del entorno. Es un sitio sencillo en acceso, pero profundo en lo que transmite.
📍 Información útil antes de ir
– 📍 Ubicación: Montaña Amarilla, Costa del Silencio (Arona / San Miguel de Abona)
– 🗺️ Cómo llegar: Buscar “Montaña Amarilla Tenerife” en Google Maps
– 🚗 Acceso: Fácil hasta la zona, último tramo caminando
– 🅿️ Aparcamiento: En calles cercanas
– 🚶 Accesibilidad: Media (senderos y terreno volcánico)
– 🌊 Baño: Posible en zonas concretas, con precaución
– 🥾 Senderismo: Rutas sencillas con vistas panorámicas
– 🍽️ Servicios: En zonas cercanas (Costa del Silencio / Las Galletas)
– 🏠 Ambiente: Mezcla de residentes y visitantes
– 📸 Ideal para: Fotografía, atardeceres, paisaje
– ⚠️ Importante: Zona protegida, terreno frágil
– 🚨 Muy importante: Respeta el lugar, a las personas y el entorno. Son estos pequeños gestos los que hacen que sitios como este sigan siendo lo que son
🧭 Qué te vas a encontrar
– Un edificio volcánico único en la isla
– Tonos amarillos poco habituales en Tenerife
– Vistas abiertas hacia el sur de la isla
– Senderos sencillos para recorrer la zona
– Un entorno donde el mar y la tierra han trabajado juntos
👉 Si este lugar te ha llamado la atención, aquí puedes conocerlo un poco más:
🔗 Monumento Natural de Montaña Amarilla en Tenerife: paisaje volcánico junto al mar

Las Teresitas una playa para disfrutar
Las Teresitas es una de esas playas que todo el mundo conoce… pero no todo el mundo vive igual. A primera vista puede parecer la típica playa cómoda, de arena dorada y aguas tranquilas. Y lo es. Pero también es mucho más que eso.
Aquí la gente no viene solo a bañarse. Viene a pasar el rato. A caminar sin prisa, a sentarse mirando el mar, a compartir un día sencillo. Es un lugar que forma parte de la vida cotidiana de muchas personas, y eso se nota en el ambiente.
Quizá por eso tiene algo especial. No es solo una playa bonita, es un sitio donde todo parece más fácil, más cercano. Donde no hace falta hacer mucho para estar bien.
Información útil antes de ir
– 📍 Ubicación: San Andrés, Santa Cruz de Tenerife
– 🗺️ Cómo llegar: Buscar “Playa de Las Teresitas” en Google Maps
– 🚗 Acceso: Muy fácil, carretera directa
– 🅿️ Aparcamiento: Amplio, aunque puede llenarse
– 🚶 Accesibilidad: Alta, apta para todo el mundo
– 🌊 Baño: Tranquilo, protegida por escollera
– 🍽️ Servicios: Restaurantes, chiringuitos, duchas, alquiler de hamacas
– 🏠 Ambiente: Mezcla de local y visitante
– 📸 Ideal para: Día de playa, familias, paseos
– ⚠️ Importante: Suele tener bastante afluencia
– 🚨 Muy importante: Respeta el lugar, a las personas y el entorno. Son estos pequeños gestos los que hacen que sitios como este sigan siendo lo que son
🧭 Qué te vas a encontrar
– Una de las playas más conocidas de Tenerife
– Arena dorada traída del Sáhara
– Aguas calmadas casi todo el año
– Un entorno accesible y cuidado
– Un ambiente relajado y cercano
👉 Si este lugar te ha despertado algo, aquí puedes descubrirlo con más calma:
La costa de Tenerife no se termina en estos lugares. De hecho, seguramente cada persona tendría su propia lista, sus propios rincones, sus propios recuerdos.
Porque al final no se trata solo de ver playas o de tachar sitios de un mapa. Se trata de cómo los vives. De lo que te transmiten. De lo que te llevas contigo cuando te vas.
Hay lugares que impresionan, otros que relajan y otros que, sin saber muy bien por qué, se quedan dentro.
Y quizá ahí está la diferencia.
En mirar un sitio… o en sentirlo.
🌍 Cada rincón tiene su momento
No todos los lugares encajan en todos los días. Hay momentos para el bullicio, para el movimiento, para compartir. Y hay otros en los que el cuerpo te pide justo lo contrario: silencio, espacio, mar delante y poco más.
La costa de Tenerife tiene esa capacidad. La de adaptarse a cómo estás. La de ofrecerte algo distinto sin que tengas que buscar demasiado.
A veces será una playa abierta, otras un rincón escondido, otras simplemente un sitio donde sentarte sin hacer nada.
Y eso, sin darte cuenta, es lo que hace que siempre haya un lugar al que volver.
Cuidar lo que nos hace volver
Quizá por eso hay algo que no se puede pasar por alto. Estos lugares no están ahí solo para ser vistos. Están para ser respetados.
Cada paso, cada gesto, cada decisión cuenta. Desde cómo llegamos hasta lo que dejamos atrás cuando nos vamos.
Porque la verdadera forma de disfrutar un lugar no es solo estar en él…
es permitir que siga siendo lo que es.
Y cuando eso se entiende, la experiencia cambia.
Se vuelve más real. Más consciente. Más tuya.
